Dentro
del ámbito de la educación, donde es poco usual salirse de la norma, de
utilizar la imaginación y creatividad para un fin educativo, donde no todo está
regido por una ley o establecido en las pautas de un libro de texto, podemos
destapar una obra del escritor y pedagogo Gianni Rodari que nos haga abrir los
ojos.
La obra se llama “La gramática de la fantasía”,
donde observamos la importancia y la agudeza del proceso creativo que se puede
llegar a tener, visto de una forma, cuanto menos divertida y original.
Partiendo
del binomio fantástico, técnica que consiste en escoger dos palabras que no
estén relacionadas y buscarles un aspecto común o correlativo haciendo uso de
la inventiva. A partir de ahí, se pueden inventar cuentos, historias o relatos
de lo más disparatados, por lo que esta actividad sale de la norma y se trabaja
el área cognitiva del alumnado de un modo veraz y efectivo.
Se
puede trabajar de forma individual, por parejas o en grupo, participando toda
la clase y, formando si se desea, un cuento común entre todos.
Cuando
se hayan elegido dos términos que no tengan mucho sentido al relacionarlos,
como pueden ser “gato” y “bicicleta”, se le da sentido a una frase con ellos y
se forma una oración, tal como: “El gato se montó en la bicicleta y fue a
comprar una barra de pan” De este modo, se pueden ir creando frases que, aún
sin sentido, tienen una forma original y, como en los cuentos fantásticos todo
se puede, es algo factible y se puede sacar una historieta de ello.
Es
una actividad muy creativa e interesante con la que se trabaja la creatividad
del alumnado de una forma motivadora, amena y lúdica, desarrollando su
capacidad cognitiva e indagando la relación de los conceptos y términos que
utilizan en sus creaciones con la realidad.
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