lunes, 9 de junio de 2014

La gramática de la fantasía

Dentro del ámbito de la educación, donde es poco usual salirse de la norma, de utilizar la imaginación y creatividad para un fin educativo, donde no todo está regido por una ley o establecido en las pautas de un libro de texto, podemos destapar una obra del escritor y pedagogo Gianni Rodari que nos haga abrir los ojos.

 La obra se llama “La gramática de la fantasía”, donde observamos la importancia y la agudeza del proceso creativo que se puede llegar a tener, visto de una forma, cuanto menos divertida y original.

Partiendo del binomio fantástico, técnica que consiste en escoger dos palabras que no estén relacionadas y buscarles un aspecto común o correlativo haciendo uso de la inventiva. A partir de ahí, se pueden inventar cuentos, historias o relatos de lo más disparatados, por lo que esta actividad sale de la norma y se trabaja el área cognitiva del alumnado de un modo veraz y efectivo.

Se puede trabajar de forma individual, por parejas o en grupo, participando toda la clase y, formando si se desea, un cuento común entre todos.

Cuando se hayan elegido dos términos que no tengan mucho sentido al relacionarlos, como pueden ser “gato” y “bicicleta”, se le da sentido a una frase con ellos y se forma una oración, tal como: “El gato se montó en la bicicleta y fue a comprar una barra de pan” De este modo, se pueden ir creando frases que, aún sin sentido, tienen una forma original y, como en los cuentos fantásticos todo se puede, es algo factible y se puede sacar una historieta de ello.


Es una actividad muy creativa e interesante con la que se trabaja la creatividad del alumnado de una forma motivadora, amena y lúdica, desarrollando su capacidad cognitiva e indagando la relación de los conceptos y términos que utilizan en sus creaciones con la realidad. 

Innovación

Renovarse o morir. Esto nos surge de la idea de las necesidades educativas, puesto que un profesor no puede estar haciendo lo mismo curso tras curso, generación tras generación, ya que las necesidades de los alumnos cambian.n profesor me dijo una vez “No es lo mismo 20 años de experiencia que 20 años de la misma experiencia”. Esta frase se me quedó muy marcada y me hizo reflexionar sobre lo importante que es renovarse como docente, adaptarse a los nuevos recursos metodológicos y nuevas tecnologías en clase. Hay que pensar que los maestros no educaban en el año 1980 igual que lo hacen hoy en día. Las situaciones cambian, los alumnos también (a pesar de tener siempre ocho, diez, doce… años), y los maestros (o futuros maestros/as) también deberemos cambiar cuando la situación lo requiera, para poder educar con el 100% de nuestras posibilidades.

1.           Un profesor de educación primaria realizó una actividad con sus alumnos del tercer ciclo en la que tenían que utilizar una red social de un modo muy particular. En un principio se tenían que leer “El Quijote” y para trabajar la lectura comprensiva y tenerlos motivados, enfocó la actividad con el uso de una red social nueva para todos, “Twitter”.

     La actividad consistía en leerse cada capítulo del libro de Cervantes haciendo un resumen lo más conciso posible que reuniera lo más importante, con una condición: no superar los 140 caracteres que permite utilizar esta red social. El alumno que consiguiera el mejor resumen se premiaba poniendo su tuit en la cuenta que abrió el profesor para la asignatura. 
     
     Gracias a esta actividad, los alumnos se esforzaban en  conseguir el mejor resumen de cada capítulo a la vez que se divertían y estaban motivados al utilizar este nuevo recurso tan innovador. 

la rúbrica

La rúbrica es una tabla que contiene los objetivos a los que debe llegar cada alumno de un aula, ya sea de primaria, infantil o secundaria. Una buena rúbrica nos dejará claro a los aspectos que queremos llegar al finalizar un curso, trimestre, unidad didáctica o incluso sesión, esto nos hace saber desde un principio a las metas que queremos llegar, y creará unas aspectos positivos en los alumnos, tales cómo:
-          Crea una mayor implicación en cada alumno para conseguir los objetivos a los que deben llegar.
-          Puede llegar a reducir la tasa de abandono.
-          Realiza una adecuada orientación del proceso de aprendizaje de nuestros alumnos.
Dentro de las rúbricas podemos encontrar dos tipos:
·         La rúbrica global u holísitca: Esta rúbrica realiza valoraciones del conjunto de la tarea, mediante la utilización de unos descriptores que se corresponden a unos niveles globales.
·         Rúbrica analítica: Esta rúbrica se centra en las tareas u actividades del aprendizaje que son mucho más concretas.
Las rúbricas pueden ser muy útil para el docente, pero a veces pueden ser bastante trabajosas, ya que además de corregir los exámenes y actividades, el docente debe crearlas y rellenarlas para hacer un seguimiento de cada alumno, e incluso se vuelve más trabajoso si el docente debe personalizar alguna rúbrica para ciertos alumnos que no lleven el mismo ritmo de aprendizaje que el resto de la clase. Desde mi punto de vista merece la pena realizar este esfuerzo, puesto que hará más fácil sobrellevar el curso y realizar una evaluación correcta y justa de cada uno de nuestros alumnos.
El hecho de rellenar una rúbrica se puede realizar de varias maneras:
-          Solamente el profesor: Aquí es el profesor el que realiza la rúbrica después de que sus alumnos hayan terminado una unidad didáctica, por ejemplo. El docente según lo observado en clase y viendo los resultados de los alumnos rellena la rúbrica dando una puntuación a cada aspecto que el alumno ha trabajado.

-          Conjuntamente profesor-alumno: Además de rellenar el docente la rúbrica como explicamos anteriormente, el docente le reparte la misma rúbrica o parecida a los alumnos, puede ser en papel o por medio de las nuevas tecnologías, puesto que hay bastantes programas para crear rúbricas. Los alumnos procederán a rellenar esta rúbrica, según lo que crean que han aprendido y en qué medida han llegado a los diferentes objetivos que el docente ha propuesto. Posteriormente el docente observará si los resultados que puso el alumno se asemejan a los que él puso en su rúbrica, si es así se le dará un cierto valor a cada rúbrica, por ejemplo, 30% la rúbrica del alumno, 70% rúbrica del docente. Si los resultados del docente y el alumno son totalmente diferentes, se procederá a que realice otra vez la rúbrica con ayuda del docente. Cabe decir que este método puede dar buenos resultados, ya que los alumnos se sentirán participes de su propia evaluación y no tendrán tanto miedo a ser evaluados.

domingo, 8 de junio de 2014

Reseña sobre la evaluación




Cambiaría la forma de evaluar a los alumnos, haría no un examen por tema como hacen la mayoría de docentes, sino un examen cada 2-3 temas y evaluaría más los ejercicios que les pediría a mis alumnos que me trajeran constantemente, la participación de mis alumnos a la hora de dar clases, el trabajo constante y esfuerzo del alumno durante el curso, comportamiento del alumno sobre sus compañeros, yo no evaluaría solo la capacidad cognitiva del niño y sus conocimientos, porque al hacer solo exámenes solo evaluamos la memoria del niño, yo evaluaría su esfuerzo, su comportamiento, su actitud, su compromiso, su entrega y dedicación en la clase y en la asignatura, ya que nosotros como futuros docentes debemos saber que estamos formando a futuros ciudadanos que deben ser en el día de mañana gente útil en la sociedad, a la hora de calificar no me gustaría calificar a los alumnos con un número ya que no lo son, sino con una palabra como suficiente, necesita mejorar, notable, progresa adecuadamente, en todo momento debemos animar al alumno, motivarlo a que sigan esforzándose cuando vean que las cosas les van mal y también. 

El objetivo principal de la evaluación es el retroalimentar el proceso enseñanza-aprendizaje. 

Por último comentar algo que me dijo mi tutor de las prácticas debemos valorar y tomar en cuenta el esfuerzo del alumno, ya que de esa forma los alumnos verán que en esta vida con esfuerzo y dedicación todo es posible, incluido el aprobar, porque de lo contrario les estaríamos enseñando que el esfuerzo no tiene al final su recompensa y le estaríamos desmotivando, no hay que motivar al alumnado, entrar cada día con una sonrisa en la clase para que los alumnos se palpen de esa energía positiva, que los alumnos vayan a clase y piensen que van a divertirse y aprender y no a aburrirse, el futuro del país está en nuestras manos y en como formemos a los futuros ciudadanos españoles.

sábado, 7 de junio de 2014

Evaluación

El objetivo principal de la evaluación es el retroalimentar el proceso enseñanza-aprendizaje. Esto significa que los datos obtenidos en la evaluación servirán a los que intervienen en dicho proceso (docentes-alumnos) de forma directa para mejorar las deficiencias que se presenten en la realización del proceso e incidir en el desarrollo de la calidad y en consecuencia, al rendimiento en el Proceso Enseñanza-Aprendizaje.
Para tal fin, es importante diferenciar el término medición de evaluación, así como la clasificación de esta última y su función didáctica.

Uno de los problemas que más preocupa a los educadores de nuestros días es el de lograr medios idóneos para establecer una justa y válida evaluación del aprendizaje.

Mediante la evaluación se puede conocer hasta qué punto los alumnos han modificado su conducta como un resultado, planeado y directo, de la acción educativa. Considerando lo mencionado anteriormente, se puede decir que la evaluación es una etapa muy importante dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que es la que proporciona información sobre cuál fue el logro alcanzado por un educador en su práctica docente.

La evaluación como hemos leído en estos párrafos es muy importante para poder analizar el propio progreso del alumnado y de la función del docente sobre la enseñanza que imparte. A través de la evaluación el docente puede realizar un análisis de sus clases, de sus posibles errores, de sus posibles mejoras, del aprendizaje de los alumnos, quién necesita ayuda, quien necesita otra tipo de explicación, quien lo entiende todo, quien aprende más rápido y quienes más lento… La evaluación ayuda directamente a cómo adaptar las clases.

Sin embargo, la evaluación tiene su riesgo… la “etiqueta”. Debemos tener mucho cuidado en cómo hacer las calificaciones y de cómo las asimilamos nosotros.  Me explico. La calificación numérica tiene el riesgo de etiquetar con un número o valor a los alumnos, incrementando cierto nivel de competición o discriminación. Al igual que si el docente, relaciona a un alumno con el valor designado, ya tiene un concepto del propio alumnado pudiendo cohibirle de sus otros avances o mejoras

Resiliencia

La resiliencia, la capacidad o habilidad que tenemos las personas para resolver, solucionar y superar las adversidades. Implica ingenio, empatía, improvisación y creatividad.

En otros apartados mencioné la importancia de la educación para crear a personas que fuesen capaces de resolver sus problemas, que fueran autónomos, con integridad social… Es aquí la clave para todo esto, fomentar la resiliencia.

No es más que poder enseñarles diversas perspectivas sobre alguna adversidad. El docente debe promover esa positividad de poder enseñar al alumno a escoger sus propias alternativas hacia un conflicto o situación. Pero no es una obligación del docente. Es una obligación de todos como personas sociales que somos. Debemos procurar promover esa lucha y esa empatía para poder solucionar problemas. Promover esa seguridad en nosotros mismos y sobre los demás.
La resiliencia va orientada sobre todo a la creatividad e improvisación que tiene la persona de plantearse alternativas sobre alguna situación adversa. Tan solo el hecho de poder crearlas ya posibilita soluciones en la persona; tan solo es cuestión de que la propia persona escoja la que le puede ayudar y si no es así, aprenderá de ello. La persona resiliente se fortalece así misma tomando sus propias decisiones.

En mi opinión, la resiliencia se fomenta sobre todo en los ámbitos sociales y deportivos.

Ayudar a los alumnos a superarse en ramas deportivas, les fomenta ingenio,  perseverancia y creatividad. Al igual que ámbitos deportivos, también lo pienso de la rama artística, como practicar danza, música o pintura. Pero lo fundamental de todo reside en la persona, en su enfoque de energía y su actitud ante la adversidad. 

Gramática de la fantasía.

Como buenos docentes, tenemos la responsabilidad de abrirles nuevos caminos, proporcionándoles nuevos ambientes y oportunidades para expresarse creativamente, y donde además descubran y desarrollen cualquier aspecto de interés o habilidad, aunque sea tan sólo para fortalecer y enriquecer los aprendizajes ya adquiridos.

En las explicaciones de clase, nuestra profesora nos mencionó al autor Diani Rodari. Un profesor que innovo mediante un juego bastante lúdico y creativo, la manera de fomentar la imaginación y la creatividad con desarrollo gramatical; lo llamó “La gramática de la fantasía”.


La Gramática de la fantasía consiste en realizar cuentos, historietas que únicamente inventan y cuentos los propios alumnos. Pueden realizarlo por grupos, individual o de forma colectiva (es decir, se hace participe toda la clase incluyendo el profesor si así lo desea).

Se trata de realizar una historia totalmente inverosímil, y abstracto jugando con verbos, preposiciones, y nombres comunes de distintos campos semánticos. Por ejemplo, Preguntamos por dos nombres, como pueden ser “perro” y “paraguas”; a continuación preguntamos por algún verbo; después por una preposición, un adverbio… y así vamos construyendo una oración que lúdicamente es imposible que pase como puede ser:
“el paraguas paseaba al perro hacia la peluquería”. Es probable que si gusta quieran seguir con la historieta de la manera más absurda y graciosa posible.


Este tipo de actividad fomenta a buen nivel la imaginación de los alumnos, desarrollando creatividad a la vez que asimilando y adquiriendo vocabulario; pudiendo así utilizar los recursos gramaticales a otras escalas, ayudando a discriminar la utilización de los mismos.